Un frente de tormentas casi simultáneas de agua, viento y pedrisco del tamaño de una avellana barrió durante la tarde de ayer amplias zonas de las comarcas leridanas de Les Garrigues, Pla d’Urgell y Segrià, provocando importantes daños en los campos de frutales. La de ayer ha sido la décima tormenta de granizo que castiga al campo leridano esta temporada.